Cómo la felicidad nos hace más listos.


Las emociones positivas mejoran nuestro funcionamiento cognitivo. Aprende a sacar ventaja de un mecanismo que está en todos ¿Quieres ser más list@? ¡Sé feliz!

funcionamiento cognitivo

¿Ves la imagen anterior? Vale, ya sé que técnicamente debe ser un desastre, pero ¿a que es bonito el paisaje? Asumo que dices que sí. Esa foto la tomé yo en la cima de una montaña en los montes de Anaga, en Tenerife.

Llevaba días estresada con un artículo que debía entregar y que no había manera de que terminara de hacer. El síndrome de la página en blanco o algo así creo que le dicen. En resumen, que viendo lo que me pasaba, me calcé las botas y, mochila a la espalda, hice una ruta.

¿Resultado? Que al otro día, de una sentada, en menos de una hora salió el dichoso artículo. Entremedias yo me había sacado todo el estrés de encima y me sentí cercana a eso que llaman felicidad recorriendo 12 km de montaña.

¿La felicidad o el menos las emociones positivas mejoran nuestro funcionamiento cognitivo?¡Sí!

Y no solo la felicidad a lo grande, pequeños momentos también logran lo mismo.

La ciencia lo ha comprobado en repetidas ocasiones; las emociones positivas favorecen nuestro funcionamiento cognitivo, es decir, todos esos procesos que nos permiten conocer e interactuar con el mundo (puedes conocer más sobre ellos en este artículo).

Y aunque en el título mencionamos la felicidad, en realidad no hace falta llegar a ese estado (bastante esquivo, por cierto), sino que emociones positivas simples, que todos podemos experimentar en nuestro día a día, nos ayudan a pensar mejor.

Por ejemplo, en algunos experimentos en los que se les ha dado a las personas pequeñas recompensas que ellos no esperaban, como un objeto con un valor inferior a un euro, y posteriormente se les han realizado pruebas que evalúan procesos intelectuales, se ha notado que aquellos que recibieron recompensas sacaban mejores resultados que las personas no recompensadas.

De forma general, las emociones positivas se han vinculado a:

  • Mayor capacidad para atender a varias cosas a la vez
  • Mejorías en la memoria y el lenguaje
  • Favorecer el aprendizaje y la creatividad
  • Mejorar nuestra capacidad para la resolución de problemas.

Algunas teorías (Fredrickson, 2001) hablan de que al experimentar emociones positivas es como si tuviéramos acceso a mayor cantidad de recursos mentales, nuestra conciencia se expande y exploramos más allá de los límites tradicionales. Pero, ¿fisiológicamente hay algo más que justifique que el sentirnos bien nos haga más listos?

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La dopamina, el químico cerebral que da ¿placer e inteligencia?

¿Recuerdas esos experimentos de los que te hablé antes? ¿En los que se les daba pequeñas recompensas a los participantes que los hacían sentir bien? Esa es una de las formas más comunes de provocar, en condiciones de experimentación, emociones positivas. Es que es un poco difícil ir persiguiendo gente feliz por las montañas, ¿sabes? J.

Pues en ese tipo de experimento se ha notado que después de ser recompensados, se produce en los participantes un aumento de los niveles de dopamina, un químico cerebral que interviene no solo cuando sentimos placer, sino que tiene un importante papel en los procesos cognitivos, en especial en el aprendizaje fruto de la recompensa. Vamos, que la dopamina es la responsable de que hagamos aquello que nos da mejores resultados o placer (otro excelente resultado, claro está).

Este químico también es fundamental en la memoria. En algunos experimentos en los que se ha manipulado a ratones para producir niveles bajos de dopamina, la memoria de los animales funcionaba de forma deficiente (García; Pedraza y Navarra, 2005).

Aunque todavía la ciencia no ha llegado a descubrir todos los mecanismos que explican por qué las emociones positivas mejoran nuestro desempeño intelectual, la teoría dopaminérgica es bastante popular.

El por qué dejémoslo a la ciencia, nosotros a ser listos y felices.

Todo lo anterior en el día a día puede importarnos poco. Sin embargo, conocer el efecto de las emociones positivas sobre nuestro rendimiento intelectual es fundamental. Muchas técnicas en el ámbito educativo que gamifican los procesos de aprendizaje sacan ventaja de este hecho.

Las startups han tomado la idea con fuerza y aquellas que se lo pueden permitir hacen todo lo posible por generar bienestar emocional en sus empleados.

Y tú y yo…pues a hacer aquello que nos haga sentir bien, que seguramente es el camino más corto a un mayor rendimiento intelectual y a tener mejor salud cerebral.

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Referencias

García; Pedraza y Navarra (2005): Implicación de la dopamina en los procesos cognitivos del aprendizaje y la memoria. Psiquiatría biológica. Disponible en http://www.elsevier.es/es-revista-psiquiatria-biologica-46-articulo-implicacion-dopamina-los-procesos-cognitivos-1308268

G. Ashby, A. M. Isen, A. U. Turken (1999): A neuropsychological theory of positive affect and its influence on cognition.Psychol Rev.Jul; 106(3): 529–550.

Barajas.S (2014):Thinking and Feeling: The Influence of Positive

Emotion on Human Cognition. Disponible en : http://scholarworks.wmich.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1084&context=hilltopreview

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